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Prehistoria Referencias
al poblamiento de América
Así
el poblamiento se inicia siguiendo la dirección norte–sur, en que los
sitios arqueológicos referenciales en Norteamérica son Lewisville (38
mil años), Old Crow (35 mil años) y Tulespring (28 mil años). En
Centroamérica la data se estima en 35 mil años en Cedral y Tlapacoya.
En la mayoría de los casos de trata de paraderos y talleres líticos,
donde se han encontrado utensilios de caza para la macro-fauna glacial
de fines del Pleistoceno. Siguiendo
este itinerario, las diferentes oleadas de inmigrantes presionaban a
quienes les habían precedido, generando un sistema de postas y relevos,
con la búsqueda constante de nuevos cotos de caza y recolección, para
lo cual se requerían amplios territorios, integrando nuevos y mejores
elementos a un bagaje cultural que se adaptaba a los diferentes
ecosistemas. Así, la Amazonía debió recibir a los primeros grupos
hace unos 30 a 20 mil años. Poblamiento
del Norte de Chile De
acuerdo a las estimaciones el poblamiento del territorio norte de Chile
debió comenzar hace unos 12 mil años atrás, hacia fines del período
glacial, no obstante que se plantea una data de hasta 18 mil años,
basada en los hallazgos de Monte Verde, en las proximidades de Puerto
Montt.
Hace
unos 10 mil años se produce un fenómeno climático planetario de
aumento de temperaturas, generando una desertificación. Las especies
mayores emigran o desaparecen, junto con la vegetación que las
sustentaba, comenzando el predominio de especies menores y mejores
adaptadas, las que se mantienen en la actualidad. El período altitermal
concluye hace unos 6 mil años. Las temperaturas se regularizan y se
inicia una fase de Optimo Termal, en la cual aún nos encontramos,
adquiriendo los ecosistemas del territorio su fisonomía física y biológica
actual. Los
grupos humanos del altiplano y las sierras se refugian en los remansos
de los oasis, mientras los más se ven obligados a buscar nuevos
espacios. Se estima que es hace 9 mil años atrás, que muchos de estos
grupos optan por el ecosistema marino. Es así como el bagaje del
cazador-recolector pleistocénico se adapta ahora a las condiciones físicas
y biológicas de la costa que ofrece una amplia gama de recursos para su
explotación.
Fue
al alero del océano y en combinación con la riqueza de los valles
isotermales costeros, que en el espacio de la actual provincia de Arica
se inicia una Cultura que trascendería los tiempos. La presencia de
todo un patrón cultural similar en distintos sitios del norte chileno y
sur peruano llevarían a los expertos a referirse a ésta como “Complejo
Cultural” y, por el lugar de sus primeros y más significativos
hallazgos se denominaría Chinchorro, la playa del noroeste de la ciudad
de Arica. Complejo
Cultural Chinchorro
Para
la momificación complicada de los cuerpos se procedía a reemplazar
huesos por palos, a extraer las vísceras y reemplazarlas -o
rellenarlas- con cenizas de huiros y otros materiales. Se les colocaba
un turbante de lana o fibra animal, con una característica máscara de
barro, negro o rojo según la fase, y se les envolvía en esteras. En
algunos casos se llegó a desollar los cuerpos, para luego recubrirlos
con la misma piel extraída. La
Transhumancia Inter-ecológica Hace
unos 7 mil años comienza a gestarse una de las dinámicas de movilidad
y manejo de ecosistemas que permitirá parte importante del desarrollo
cultural que caracterizó al norte chileno: se trata de las inter-relaciones
entre etnias establecidas en los pisos ecológicos dados por la altura,
con condiciones geográficas y producciones diferentes, susceptibles de
complementarse entre sí. El manejo vertical de estos archipiélagos,
permitió que tempranamente llegaran hasta las costa los productos del
altiplano e incluso de la Amazonía, como la madera de chonta y plumas
de aves tropicales. A su vez, desde el Pacífico, llegaban hasta las
tierras interiores el guano para los cultivos y los pescados y mariscos,
entre otros recursos, sumando las producciones de las áreas intermedias
y circuitos inter-regionales. Como
evidencia de esta transhumancia quedaron tambos
y pukaras. Los tambos , como los que se encuentran ubicados al interior de los
valles de Azapa y Lluta fueron muy importantes en este aspecto. Fueron
piezas claves en el desplazamiento del tráfico incaico, y durante la
ocupación española continuaron en uso, aunque con un sentido
diferente. Los pukaras,
protegían accesos claves a caminos o fuentes de recursos económicos.
En tanto que, el Camino del Inca constituiría una red vial
longitudinal, con uso de las articulaciones horizontales, de la fase
prehistórica más tardía. Desarrollo
Cultural en los Valles Costeros
Temporalmente
este período intensivo y
localizado de desarrollo –denominado Formativo-, comienza a partir de
unos 4 mil años atrás. A esta fase se remontan las primeras aldeas agrícolas
y se gestan las cerámicas, primero rústicas y de carácter utilitario,
luego de preparación más sofisticada y para fines litúrgicos, lo
mismo que se generan avances en las técnicas textiles y metalúrgicas. Cabe
destacar que el territorio ariqueño ha estado condicionado en gran
medida por su ubicación y características geográficas a una
convergencia pluriétnica y pluricultural. Gentes de Tacna, Tarapacá e
Ilo, pobladores Lupacas, Carangas, Uros, Collas y Pacajes se vinculaban
por valles y sierra interactuando con Camanchacas o Changos en la costa,
generando así un fenómeno de interdigitación étnica - cultural. Así
al momento del contacto con el español coexistían a lo menos cuatro
lenguas en la zona: aymara, puquina, uruquilla y quechua. Influencia
Tiwanako
Entre
las áreas dilectas de los asentamientos de los colonos del Tiwanaku están
los valles de Azapa y Lluta, Chaca, Camarones y Chiza. De este modo, en
diferentes sitios localizados en esos valles se encontraron cerámicas y
textiles de influencia tiwanakota, asociados a elementos para insuflación
de alucinógenos y otras formas y usos propios de esta civilización
altiplánica. Fase
del Desarrollo Regional Este
período comienza cuando la influencia del Tiwanaku pierde fuerza y
presencia. Está representada por sitios como San Miguel, Pocoma, Las
Maytas, Gentilar y San Lorenzo, caracterizados por las técnicas
ceramistas utilizadas, predominando los jarros globulares, llamados
“de agua”. La económica mixta desarrollada combinaba productos del
valle y la costa. Se plantea que la influencia de la Cultura Arica se
extendió por el sur hasta San Pedro de Atacama y Taltal y, al norte,
hasta a los valles peruanos de Mollendo, Tacna y Sama. Entre
las formas de organización social, política y económica de esta fase
predominan los Señoríos, con una estructura conformada por el Curaca de “valle arriba” y el del “valle abajo”, a partir de
las necesidades de los unos y los otros de vincularse para intercambiar
productos de cada microclima del valle. De esta data son también
algunos interesantes Pukaras, destinados a proteger puntos relevantes de
acceso a las aldeas y sus centros de producción económica. Changos
o Camanchakos Los
Changos o Camanchakos o Camanchangos fueron la etnia ocupante del
litoral desde hace unos 3 mil años atrás, desarrollando formas semi
sedentarias a través de la explotación alternada de playas y roqueríos
costeros, en una economía sustentada principalmente por lobos marinos,
de los cuales construyeron sus características balsas y mucho de sus
artefactos, practicando además el trueque con los agricultores y
pastores del interior. Mantienen una presencia activa hasta los primeros
siglos del dominio europeo, siendo incorporados como mano de obra a las
diferentes mitas y actuando como apoyo a las faenas de embarque y
desembarque de productos. Incorporación
al Tahuantinsuyu Hacia
el año 1450 D.C., el territorio norte es incorporado al
Tahuantinsuyu, el imperio Inca, En esta fase se introducen importantes técnicas
y tecnologías, entre las cuales son características las ventanas
trapezoidales y techos de doble caída de agua; importantes técnicas y
tecnologías agrícolas; la confección de una Cerámica Inca Local en
que los aríbalos y escudillas son las piezas emblemáticas y; el
ordenamiento social en Ayllus, comunidades
de parientes consanguíneos o totémicos.
Para
el manejo, control y establecimiento de interrelaciones al interior de
tan vasto imperio, se construyeron redes viales por las cuales los
chaskis comunicaron la voluntad del Inka
y por las cuales llegaron a circular millares de llamas, transportando
mercancías y sirviendo de eje logístico para los desplazamientos
expansivos del ejército. La línea de desarrollo de las etnias bajo la dominación inca, llega a su término con la irrupción de los españoles en el imperio. Este, pese a sus fortalezas, no fue capaz de resistir el tipo de invasión que planteó el europeo, dándose así fin también a la Prehistoria y comenzando la fase histórica.
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