Relatividad de la evidencia científica. Que el lector no se extrañe si no planteo en forma más clara y categórica nuestra historia. La arqueología no es una ciencia muy precisa, pues carece del recurso experimental. Por lo demás, si algo aprendí escribiendo temas médicos, es que no es prudente aceptar lo que hoy se cree como una verdad consolidada, sino que el lector debe ser informado que los científicos presentan la mejor evidencia disponible y de allí obtienen hipótesis de trabajo cuya prosecución llega a profundizar el conocimiento, pero éste nunca es una verdad absoluta. Si Ud. espera una verdad absoluta para hacer el esfuerzo de informarse, le aseguro que seguirá sin saber nada para siempre. Si acepta “la mejor evidencia”, por lo menos entenderá algo de lo que se aproxima a la verdad. Por suerte que ahora, con el formato electrónico que estamos utilizando, es fácil actualizar los conceptos cuando aparecen nuevas evidencias. Uno de los problemas más grandes que sigo teniendo, es discernir entre la “verdad” que permanece inalterable en los artículos escritos en papel en el pasado y las nuevas interpretaciones que aparecen con el tiempo y que en el futuro pueden quedar fuera de contexto. En el resto del libro encontrará muchos otros temas a los que debe aplicarse esta advertencia. 
 
Aplicado a un ámbito más doméstico, este dilema es el mismo que puede aplicarse a las computadoras: si Ud. espera que aparezca una definitiva, que no tenga que actualizarse permanentemente, nunca logrará disfrutar de las posibilidades de la cibernética. Por el contrario, aunque el equipo que adquiera ya esté obsoleto, descubrirá un inmenso universo que enriquecerá su vida. 
 
La controversia más drástica que conozco en cuanto a la evolución cultural de Arica se refiere al origen de nuestros agricultores. Parece que éstos provienen de poblaciones autóctonas influenciadas por la costa peruana y el altiplano. Pero Rivera sostiene, desde su tesis para el doctorado Ph.D. en 1977, que son oleadas de migrantes altiplánicos las que inician el nuevo estilo de vida. Otro ejemplo notorio es el vuelco conceptual en la génesis de la civilización andina que se produce cuando muy recientemente se empieza a valorar la evidencia que aporta Caral
 
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