Las recuas de llamas estaban compuestas por unas 25 unidades, en general machos adultos. El comercio itinerante se iniciaba en marzo, después del “invierno boliviano”. Los comerciantes itinerantes de la zona del Titikaka podían asomarse primero a la selva oriental y luego dirigirse a la costa, comerciando de lugar en lugar, en un viaje que podía demorar 2-3 meses, recorriendo 15 a 20km diarios. 
 
Las llamas tienen menor capacidad de carga (25kg en viajes largos) que las mulas y no toleran bien el clima costero, donde se les debilitan los pies y adquieren sarna (qarachi en aymara y quechua, de donde deriva el vocablo latinoamericano “caracha”) y otros parásitos. Por ese motivo, mientras debían permanecer en Arica, los caravaneros las dejaban pastar valle adentro, cerca de San Miguel. 
 
A principios del siglo XVII las llamas empezaron a ser reemplazadas por las mulas para el transporte desde y hacia Potosí. Estas, capaces de transportar unos 90kg, no toleran tan bien la altura y su “base” era la costa. Eso planteaba un molesto problema para los propietarios de mulas tacneños, pues el valle Caplina estaba completamente explotado con cultivos más productivos, siendo Lluta donde se cultivaba la alfalfa. Aún quedan, frente a Mollepampa (un poco antes de Poconchile), restos de los grandes corrales muleros de los caravaneros tacneños de la época colonial. Se calcula que en 1700 transitaban unas 200.000 mulas desde y hacia Arica. 
 
En Perú, el artista contemporáneo Jesús Urbano relata con un atractivo estilo autóctono su experiencia de cuatro años de ñampurej (“caminante” quechua) al servicio de las recuas de mulas de su suegro, desde su hogar cerca de Ayacucho hacia Pisco, Ica y vecindario. En línea recta la distancia es de algo más de 200 kilómetros, pero el trayecto demoraba 6-8 meses. Con un poco de esfuerzo hasta que uno se acostumbra a los vocablos quechuas, su libro “Santero y Caminante”, llevado a la escritura por Pablo Macera (Ed. Apoyo, 1992, Miraflores) es una estupenda descripción del mundo quechua semiurbanizado de la mitad del siglo XX. 
 
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