Repartimientos. Las
encomiendas producían beneficios sólo al encomendero. Para cubrir las necesidades estatales, se implementó paralelamente el sistema de los repartimientos, los cuales establecían el trabajo obligatorio de los indígenas de una determinada división territorial, para labores de transporte, agricultura, minería y otros, sin retribuciones. En contraste con la encomienda, la cual implicaba dominio sobre señoríos indígenas (los cuales, como hemos establecido, no implicaban un territorio estrictamente definido), los repartimientos se referían a un espacio físico, sin consideración alguna al concepto de territorialidad ni a las identidades étnicas o sociales de los indígenas. Los espacios de los Repartimientos no tomaban en cuenta el concepto de territorialidad ni las identidades étnicas o sociales de los indígenas.