Encomiendas. Cuando el arequipeño don Lucas Martínez Vegazo recibió en 1540 la encomienda que gestó la fundación de Arica, no se le estaba cediendo un territorio determinado sino que la tuición sobre varios caciques de los valles, con una población conocida de 363 indígenas lo cual no implicaba un territorio cerrado y exclusivo. El principal de los encomendados, el cacique Cayoa por ejemplo, era "Señor" del valle de Lluta pero también controlaba territorios en Azapa y "en el pueblo de Ariaca en la costa del mar, diez y ocho yndios", siendo a su vez dependiente de Chuqi Chambi, uno de los jefes del señorío Caranga. En Azapa y en la costa había "islas" territoriales dependientes de caciques altiplánicos, ocupadas por agricultores y pescadores que "legalmente" no quedaban bajo la tuición de don Lucas. Estas "islas" podían ser muy pequeñas, como los 8 pescadores ariqueños que dependían de un cacique de Tacna y los 26 servidores del cacique de Ilo y Moquegua. 
 
Cerrar